
Este programa nace en el año 2003, cuando Fundación Macro comienza la búsqueda de comedores
comunitarios que no recibían aporte estatal o privado.
El programa se fundamenta en trabajar de forma asociada con la comunidad que asiste al comedor: son
las propias madres las encargadas de administrar las compras de alimentos, preparar el almuerzo
diario y recibir herramientas de capacitación para hacer el proyecto más sustentable.
Al día de hoy asisten 5.000 personas entre los comedores y los merenderos en las provincias
de Salta, Jujuy, Misiones y Tucumán.
El sistema de entrega de alimentos es semanal, planificando un menú mensual para el que se
contemplan víveres secos, carne, pan, verduras y frutas. Los cálculos, adaptación, revisión y
distribución de los menús se hacen bajo el conocimiento técnico de un profesional en nutrición.
Los beneficios no se limitan a la seguridad alimentaria, sino que también se vinculan con los
aportes de obras de infraestructura que permiten el desarrollo de actividades sociales de la
comunidad.